¡Ya era hora!
- _Unaihg _
- 20 feb 2023
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La Unión Sport B consigue romper su mala racha ganando por 5 a 2 al Begoñako Arteagabe

La Unión Sport B a punto de sacar un saque de esquina en los minutos finales del encuentro Foto: Aitor Cerruela
UNAI HOYOS
20/02/2023 12:12
Ya era hora. 6 jornadas han hecho falta para poder conocer la victoria de nuevo. Desde el partido ante el Zuazo del 11 de diciembre, en el que los blanquiazules ganaron por 2 a 1, no habían vuelto a ganar, registrando 3 empates y 3 derrotas a partir de ese momento. Dos meses, e incluso un poco más de dos meses, sin llevarse los 3 puntos de ningún campo. Finalmente, en esta nueva jornada 19 iban a volver a sumar a lo grande, y además de qué manera.
El partido se iba a disputar el sábado 18 de febrero a las 19:30 de la tarde ante el Begoñako Arteagabe, esta vez en San Vicente. En la ida los blanquiazules se llevaron los tres puntos de Galindo, ese campo en tan malas condiciones pero que consiguieron afrontar con el empujón que les dio el haber ganado en la jornada 3 ante La Arboleda. Ese primer partido ante el Begoñako finalizó con un resultado de 2 a 4, y esta vez la Unión no quería ser menos, no quería bajar el listón, además de que querían recuperarse de los duros mazazos que fueron recopilando de las jornadas anteriores.
El encuentro iba a comenzar, por primera vez, de manera muy favorable para los locales. A diferencia de todos los partidos disputados, esta vez la Unión Sport B iba a salir enchufadísima al terreno de juego, no iban a salir dormidos como siempre. Esto se vio de inmediato, no tardaron absolutamente nada en meter el primer gol. Literalmente en la primera jugada del partido, en el segundo 30, una buena combinación en banda terminó con un centro de Xabier Cocó que acabó rematando Aitzol Garai al fondo de las mallas. Nadie se lo esperaba. Fue tan temprano que los visitantes no supieron cómo reaccionar. En cambio, los locales consiguieron un impulso que les iba a dar el segundo gol casi seguido. En el minuto 7, Aitor Díaz se iba a marcar una excelente jugada individual que iba a acabar en un pase atrás para que Aimar Rubio pudiese empujar el balón por debajo de las piernas del portero y marcar así el 2-0.
No mucho más tarde, en el minuto 25, llegaría la tercera alegría para el conjunto local. Ander Roca vio a la perfección el desmarque de Aitor Díaz y le mandó un balón al hueco sublime. Este recogió el balón y se plantó solo ante el portero para definir al palo largo y que este último no pudiese llegar. Los blanquiazules se marcaron una primera parte increíble y sin duda una de las mejores de la temporada, en la que el marcador pudo ser mucho más abultado, ya que incluso los blanquiazules fallaron un penalti.
Ya en la segunda parte iba a desaparecer el espejismo de salir activos del vestuario. Para continuar la tónica general, 3 minutos más tarde de empezarla, el Begoñako iba a recortar distancias en una acción individual de L. Rebori desde el medio del campo en el que ningún defensor local metió el pie y éste pudo avanzar sin complicaciones para anotar en el 1 contra 1. A pesar de este gol, los locales continuaron dominando el encuentro. En el minuto 60 iba a llegar el gol de la jornada. Mikel Angós se dispuso a lanzar un libre directo situado a unos 20 metros de la portería. Tras coger carrerilla golpeó directo y ni el portero se inmutó. El balón fue tan a la escuadra izquierda que incluso tocó ligeramente el palo. Era completamente imposible de parar. Fue un disparo digno de los futbolistas de élite.
Las ocasiones para los blanquiazules continuaban generándose, una tras otra. Estaban jugando un partido muy cómodo, y eso se veía en las caras de los jugadores y del entrenador: estaban disfrutando jugando al fútbol. Incluso se atrevían a golpear desde fuera del área, algo que en otros partidos no ocurría ya que siempre querían dar el último pase. En el minuto 76, Jon Ander Gorospe quiso demostrar su golpeo y así lo hizo. Enchufó un cañonazo desde fuera del área que hizo zigzaguear el movimiento del balón y que el portero visitante no pudo parar. Era el 5 a 1, pero no el definitivo. Dos minutos más tarde de este último gol, un balón colgado al área del conjunto visitante dejaría solo a V. Galicia, quien elevaría el balón por encima del portero de la Unión. Un gol que, aunque no sirviera de nada, iba a desatar polémica, ya que todos los locales pensaron que era fuera de juego. Sin embargo, el árbitro no les iba a dar la razón.
El partido finalmente iba a acabar con un resultado de 5 a 2 favorable a los blanquiazules. Ya era hora de cortar esa mala racha que les iba persiguiendo jornada tras jornada. Ya era hora de conseguir los 3 puntos. Ya era hora de poder llegar a casa con una sonrisa de oreja a oreja. Ya era hora.




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